Mi curiosidad me arrastra irremediablemente a una nueva aventura de impredecibles resultados. He tomado la determinación, tras navegar por los procelosos océanos de internet, de desarrollar mi propia estación meteorológica.
¿Por qué? pues porque existe un abundantísimo material sobre esta temática, lo cual a priori supone una ventaja fundamental, a saber: podré aprender de, y sin caer en, los errores ajenos, pero también supone una clara desventaja, que no es otra que la de tratar de realizar desde la más absoluta ignorancia, alguna aportación de provecho a un campo donde otros han trabajado mucho y bien.
Bien, una vez realizada esta declaración de intenciones y reconocida la apriorística inaptitud personal, voy a entrar ya en materia.
¿Por qué? pues porque existe un abundantísimo material sobre esta temática, lo cual a priori supone una ventaja fundamental, a saber: podré aprender de, y sin caer en, los errores ajenos, pero también supone una clara desventaja, que no es otra que la de tratar de realizar desde la más absoluta ignorancia, alguna aportación de provecho a un campo donde otros han trabajado mucho y bien.
Bien, una vez realizada esta declaración de intenciones y reconocida la apriorística inaptitud personal, voy a entrar ya en materia.